Escribe. Solo escribe, poeta. No te rindas en esta parte de tu historia. Solo escribe y muestra tu alma purpurina ante el mundo y que todos vean los colores tornasoles de tu poesía. Solo escribe y olvida tu soledad. Solo escribe hasta que un día, como en todos los cuentos, aparezca en tu vida: tu verdadera musa inspiradora y al fin podrás colocar su precioso nombre en tus solitarias dedicatorias. Solo escribe. Escribe, poeta. Hazlo hasta que el noble corazón de una sonrisa (de repente decorada con unos lentecitos) se enamore de tu ambarina poesía. Por eso, solo escribe y envía tu voz de viento (con campanas, guitarras y timbales) de estrella en estrella, de asteroide en asteroide, de planeta en planeta hasta que todo el universo se entere de que esperas con ansias de fuego al amor de tus realidades y fantasías. Solo escribe. Solo escribe (con tinta de arco iris) hasta que ella entienda que será feliz junto a ti… junto a tu amorosa y divina poesía.
- LIC. MICHEL BARDALES GARCÍA
- LIC. MICHEL BARDALES GARCÍA - Especialidad de Lengua y Literatura - Profesor del Área de Comunicación. Poeta, escritor y maestro difusor de la Literatura Amazónica. - Correos: setilx@hotmail.com / arpaganus@gmail.com
lunes
"CONEJO LECTOR"
Michel Bardales García
domingo
"TRES SUEÑOS"
Hoy, reencarnando tu imagen en la
cintura de mi almohada, tuve tres deliciosos sueños: Conocerte, descubrir e
interpretar tus misterios y convertirte en la razón de mi poesía.
viernes
"EN MI CORAZÓN YA SE VIVE NUESTRO AMOR"
Michel Bardales García
En mi
corazón ya se está escribiendo una bonita historia. Una muy linda y dulce que
muy pronto llevaré hacia el tuyo para que tú también sientas lo que es abrazar a
una almohada mientras pronuncias el precioso nombre que es el verdadero
sinónimo del amor.
En mi
corazón ya está escrito. Ya comenzamos a marchar hacia un mismo camino en donde
tú y yo recuperaremos lo que el tiempo nos quitó por habernos puesto en lugares
prohibidos en donde no nos pudimos conocer.
"APARECISTE"
Michel Bardales García
Apareciste de pronto (hermosa y decorada con unos lentes que te hacen
doblemente hermosa) y comencé a escribir de una manera diferente. Mi poesía
ahora tiene un divino y precioso rostro, un melodioso nombre (mi almohada cree
que se llama así por abrazarla tanto) y una sonrisa bonita que puedo recordar
mientras escribo mis poemas que buscan llegar a la puerta oculta de tu corazón.
Llegaste sin que yo te busque, creo que fue Madame Lírica (enamorando al
destino) quien me permitió comenzar a fluir una nueva y bonita historia de
nuestro futuro amor.
Ahora, solo queda encontramos y pararnos frente a frente (naufragando en
nuestras miradas) y descubrir: si al vernos (bajo el abrazo de los astros del
amor), nuestros ojos logran tener ese brillo bonito e infinito del universo. 💜🌻
domingo
"ESTA NOCHE NECESITO TU AROMA"
Michel Bardales García
"TE EXTRAÑO SIN CONOCERTE"
Michel Bardales García
Por ahora no tengo respuestas. Solo sé que te extraño
tanto y te pienso desde el alba hasta el canto de los ayaymamas. ¿Algún día me
darás tú la respuesta? Cuál es la razón de pensarte tanto si todavía no te
conozco y tampoco sé si eres real o solo te inventé para explicar al mundo
sobre lo que es sentir el verdadero amor. ¿Te llegaré a conocer? ¿Algún día me
perderé en tu mirada? ¿O solo seguirás siendo el anhelo imposible de mi amorosa
poesía?
"DONDE NACEN LAS ESTRELLAS"
(Michel Bardales García)
En uno de los primeros capítulos de nuestra futura historia, te llevaré a conocer mis lugares favoritos y juntos buscaremos un lugar muy bonito para ver el nacimiento de las estrellas. Me estacionaré y acomodándome en tus cálidos abrazos, te contaré sobre esas diminutas luces de la ciudad que sueñan en convertirse en estrellas (solo lo hacen cuando encuentran el significado de la verdadera felicidad). Nuestra luz, al conocernos, se elevó contenta hasta convertirse en una de las titilantes estrellitas cantarinas que participan en el recital de la luna.
"UN DÍA DE COLOR AMBARINO"
(Michel Bardales García)
Uno de estos días, cuando mis deliciosas letras estén pintadas de color ambarino, nos llegaremos a conocer de una manera tan versada y especial. Pero eso, solo se dará, si perdemos el temor de decirnos ese "hola" (tan esperado por mi corazón) que aperturará nuestra bonita y florida historia de amor. Y, aunque no lo creas, yo ya soñé contigo y pude ver —como una profecía— todo lo que vivimos en esas páginas que esperan por nosotros. Todo ya está escrito: conversaremos (desde mensajes hasta llamadas) tan amenamente que nos sorprenderá la madrugada. Te contaré sobre mis sueños y tú querrás ser parte de ellos. El primer descubrimiento de mis labios hacia tu piel será a través de un beso en tus manos. Pero un día, cuando todas las rosas coquetas y los ambarinos girasoles del mundo estén bailando el vals de la luna, nos miraremos fijamente y nos quedaremos mudos por un momento. No habrá necesidad de palabras. Solo levantaremos lentamente nuestras miradas y nos dejaremos llevar por el deseo venturoso de nuestros labios. En ese precioso día, inauguraremos un primer y divino beso —talvez torpe, porque así son los primeros— que nunca olvidaremos porque todo estará plasmado en el mejor madrigal que se ha escrito sobre el verdadero amor.
"UN SUEÑO DENTRO DE MÍ"
En mi versado pecho hay un pequeño sueño que deambula predicando mi amor por ti. Caminó por mis desiertos y dejó sembrando hermosos jardines de girasoles. Caminó por mis confusos senderos y ya todos les otorgó una hermosa luz y se pusieron de acuerdo para qué juntos me lleven hacia donde tú estés. Navegó por los torrentosos ríos de mis pensamientos y temores y los abrazó con ternura para que fluyan cálidas y serenas hasta formar un hermoso velo para la madre y poetisa Luna.
¡Hay un pequeño sueño
aventurero! Hay un sueño en mí que ha nacido de tu deliciosa imagen. Un adulzorado
sueño que deambula dentro de mí explicando a todos los seres de mi poesía: que
deben emprender la marcha de trompetas y campanas —dirigidas por Madame Lírica—
hacia ese lugar en donde tú ya me estás esperando mientras te llenas de mí y de
mi ambarina poesía.
"EN MI CORAZÓN HAY UN MUNDO"
Michel Bardales García
¿Lo harás?
¿Ingresarás a mis quimeras? No tengas miedo de echar un vistazo al mundo
construido en mi corazón. Todo fue hecho para que tú conozcas a los personajes
de mis historias antiguas. ¿Sabías que ellos quieren conocerte? El mago bufón,
quiere colocar una rosa coqueta en tus cabellos. El ogro conmovido, quiere
construirte decorados caminos para que logres llegar tranquila a la morada del
hacedor de versos. El pozo fabricante de nubes y sueños, quiere obsequiarte una
moneda viajera para que pidas con ella: todas las fuerzas posibles para
conquistar tus objetivos. ¿Y mis estrellitas cantarinas? Ellas son las
entusiastas. Quieren verte en toda tu extensión para que canten —en el
recital—: sobre tus deliciosos labios pintados de rojo carmín, de tu lizo
cabello que cae como dulce arena del tiempo, de tu sonrisa enigmática y de tus
ojitos infinitos que son protegidos por esos lentecitos negros que adoro tanto.
¿Y entonces?
¿Alguna vez visitarás este mundo? ¿Alguna vez, me dirás cuál es tu color
favorito? ¿Alguna vez, me dirás cuál es tu flor preferida? ¿Lo harás? No te
pido que te quedes mucho tiempo. Por lo menos, contempla este hermoso universo
que ha sido creado para que alguna vez, cuando ya estés en el final de tu
camino, puedas decir que en tu vida existió: un poeta que te vio como la musa
inspiradora más bella del amor.
martes
"ESPEJO AFORTUNADO"
Michel Bardales García
sábado
"ME ATREVÍ A SOÑAR MÁS ALLÁ DE LO REAL"
¿Qué te
diría al verte desde ese espejo? En realidad, no lo sé. Todavía no lo sé. Lo
único que puedo hacer es enviarte bonitos sueños para que los vivas y los
anheles como yo lo hago desde mi poesía. Por ejemplo, el sueño más hermoso que
tuve: fue que mi prisión dejó de ser fría, solitaria y llena de espinosas
remembranzas. Ahora se había convertido en un candoroso nidito de amor. Me
volví —desde tu llegada a mi vida— en un enamoradizo adicto de tus visitas.
Cada encuentro era un capítulo hermoso en nuestra historia en donde solo teníamos
tiempo para disfrutar de la vida y del amor.
"LA POESÍA SE FIJA EN TI"
(Michel Bardales García)
La rosa coqueta, recogiendo el
largo de su precioso vestido carmesí, se asomó desde la luna para ver lo que
estaba pasando. ¿Y qué vio? ¿Qué la dejó muda como a los demás? ¿Acaso
comprendió lo que estaba pasando? ¿Cómo es que comenzó a sentir celos? ¿Qué
pasó?
En aquella hojita de colores,
estaba un poeta extendiendo sus manos hacia los astros. ¿Qué quería mostrar? Se
asomaron todos y, vaya suspiro universal que hicieron. Por poco inventan un
viento tan cálido como el de Céfiro. Entonces, ¿qué más vieron? El poeta
mostraba una fotografía en donde estaba la reencarnación de musa Calíope
(inspiración del arte de la poesía épica). Quisiera describirla, pero no sabría
por dónde empezar. Solo les diré que es tan bonita que no he dejado de pensar
en ella. Es tan bonita que no he dejado de escribirle poemas. Es tan bonita que
he usado su precioso nombre para decorar el interior de mis corazones de
colores. Es tan bonita que me hace soñar hermosos momentos que, algún día,
espero hacerlos realidad. Es tan bonita, es doblemente bonita, porque usa unos
lentecitos negros tan divinos que uno quisiera quitárselos para naufragar esos
ojitos preciosos, infinitos y universales. Es tan bonita, más bonita que mi
rosa eterna y coqueta. Incluso, hasta usa un vestido rojo que le hace ver más
hermosa que todas diosas del amor (sin importar las cosmogonías) . Mi pequeña
flor —que hasta entonces era la atracción principal del recital— había
comprendido que ya había llegado el ser más perfecto para ser el verdadero centro
de toda mi poesía.
"NOCHE BONITA"
(Michel Bardales García)
Ahora, solo espero que no llueva. Tengo todos mis poemas
listos para llevarlos al recital de la luna y entregar cada uno de ellos a las
estrellitas cantarinas —vestidas de escarchitas purpúreas— que recitarán mis
sentimientos en forma de madrigales. Solo espero que no llueva. Mis poemas
—desde la “M” hasta “I”— tienen que ser cantadas esta misma noche porque ya no
resisto un capítulo más en donde ella esté lejos de esta historia de amor, que
por ahora solo es parte de mi irrealidad.
"QUISIERA QUE MIS PALABRAS"
(Michel Bardales García)
Y como tú me devolviste la luz
del sol y de la luna, tengo el compromiso solemne de convocar a las palabras
más cálidas posibles para que se vistan de florida poesía y —llevadas por los
mantos del dios Céfiro— bailen en tus labios y te dejen totalmente conmovida.
Cada palabra que yo te
escribo, lo hago mirando esa hermosa fotografía tuya en donde sonríes haciendo
juego con todas las flores de color rojo carmesí. Si supieras, si supieras, ¡Ay,
si supieras! Si supieras que me hace falta extender mi versado corazón para
todo lo que me haces suspirar. Te ves tan bonita, tan perfecta, tan dulce y
llena de misterios que quisiera descubrir.
Pero, por ahora, solo puedo cantarte desde esta pantalla distante de
color universo.
¿Y tú, mi futura musa de
inspiración? ¿Qué sientes cuando te escribo? ¿Puedes sentir mis palabras como
susurros en tus oídos? ¿Puedes sentir mis manos que acarician tus mejillas?
¿Puedes sentir cómo dibujo tus deliciosos labios con mis dedos? ¿Pues sentir
que exploro tu precioso rostro y descubro que todo es perfecto para mí? ¿Puedes
sentir que poco a poco intento llegar a tu corazón? ¿Qué sientes realmente? ¿Qué
sientes? Y como no podré saberlo, te pido, implorando a la belleza de tu alma,
que, desde ahora, al momento de leer mis poemas e historias de amor, cierres
tus ojos y pienses en mí. Yo estaré haciendo lo mismo para que puedas sentir
que estoy soñando sobre aquel grandioso día en el que al fin te podré conocer.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTEREST
"DESDE UNA FOTOGRAFÍA"
(Michel Bardales García)
¿Alguna
vez te has preguntado quién soy? ¿Por qué me abraza la soledad? ¿Y por qué te
escribo? Tal vez en alguna historia próxima (si es que el destino lo permite)
lo sabrás. Por ahora, las parcas solo han tejido un hilo bonito y purpúreo en
donde un errante poeta encontró (aunque sea desde una fotografía) a la
verdadera musa de su vida.
"TE INVITO A NAVEGAR POR LOS SUEÑOS"
(Michel Bardales García)
Sé que en este momento estás durmiendo entre las caricias
de tu almohada. Y también sé, que, al despertar, leerás esta historia y
recordarás todo lo que soñaste y pensarás en mí hasta el punto de decir: “¡Ay, qué
feliz me haces, mi querido Poeta Sol!”. Y yo, consentido de los cuatro vientos
(Bóreas, Notos, Céfiro y Euros), sentiré ese suspiro tuyo y lo guardaré en mi decorada
cajita de recuerdos.
¡Qué bonitos son los suspiros de amor! ¿Te imaginas a
ambos suspirando al mismo tiempo? Pronunciando nuestros nombres mientras lo
escribimos en preciosos corazones de colores. Te confieso que yo ya lo hago. He
escrito tu bello nombre en corazones de todos los tamaños y colores; pero
todavía no me atrevo a poner mi nombre junto al tuyo. Aún es necesario que tú aprendas
a soñar que todo esto, que recito en madrigales, en algún momento o página de
esta historia, se convertirá en una dulce realidad. ¿Crees que así sea? Ya todo
solo depende de ti.
"MORELI"
(Michel Bardales García)
No recuerdo con exactitud la fecha de tu
llegada a mi vida; solo sé que comencé a ver tu precioso nombre en mis
notificaciones. De un momento a otro, comencé a disfrutar tu presencia en la
red social que me mostró: muchas hermosas fotos tuyas que despertaron mi prolífica
imaginación de escribidor de versos. Y para presentarme en tu vida, comencé a
mandar corazoncitos en todo lo que publicabas. De esa manera comencé a
demostrarte mi interés por ti. De esa manera, así lo creí, sentía que nos estábamos
comunicando. Por eso te escribí un primer poema en donde te invitaba a
conocerme. Te envié tantas indirectas para que supieras que yo ya soñaba
contigo y que te había declarado, ante los astros del amor: como mi anhelada musa
de inspiración.
En esos días, deseaba tanto los favores del
candoroso Céfiro —dios del viento cálido del oeste— para que sus suaves brisas sean
las delicadas transportadoras de todas mis palabras que llegarían hasta los
espacios más bonitos tu corazón. Y estado ahí, convertidos en semillas de ambarinos
girasoles, crecerían de verso en verso, para cantarte cada día: todo este inmenso
amor que profesaba en mis poemas por ti.
¿Y tú que sentías con todo lo que yo escribía? ¿En
qué momento te diste cuenta de que todo lo que yo creaba estaba dirigido hacia
ti? Solo sé que, al ver tu nombre en mis dedicatorias, te animaste a escribirme
y me preguntaste si eras tú la inspiración de todo lo bonito que había creado
en homenaje al verdadero amor. Luego, conversamos sobre nuestros sueños y
compartimos todo lo necesario para poder comenzar una bonita historia. ¿Lo
recuerdas? La primera vez que nos vimos, nos sentimos tan nerviosos que en todo
momento nos comportamos como dos torpes tortolitos azulinos. Yo estaba
fascinado por tu encantadora mirada y te confesé que recién, ese momento, había
descubierto el verdadero color de las manchitas que decoraban tus lentes
negros. Tú solo sonreíste y me cautivaste hasta el punto extremo de haberme hecho
sentir un delicioso hechizo de amor. En esa oportunidad, solo conversamos de la
veracidad de todo lo que te escribí. Te conté sobre mi mundo y de todo lo que
había sufrido. Me comprendiste y pusiste tus suaves manos en mi rostro. Me
hiciste sentir que todo lo malo ya había pasado y que tú habías llegado para
borrar todo lo incoloro que había en mi libro de ficciones. En ese momento, me
permitiste besar tus manos —como muestra de mi adoración hacia tu belleza— para
dar inicio a nuestra historia —con su propio jardín de girasoles— que todavía
se está escribiendo en una de las albas hojas futuras que solo tú las puedes
crear.
"DESEO QUE ME MIRES ASÍ"
(Michel Bardales García)
¿Qué más debo hacer, amor mío? ¿Qué hace falta para que me mires como yo te miro? Yo tengo una mirada única para ti: enamorado, embelesado, conquistado y hasta hechizado por esa sonrisa tuya que me tiene penitente en la expansión de tus manos. Yo siempre te observo y examino toda la perfección de tu precioso cuerpo que mis dedos desean explorar hasta sus infinitos. ¿Qué me falta hacer para que me mires de la misma manera? Dime, amor mío.
Antes de la llegada de las brujas, quiero que
nos sentemos bajo la madre Luna para contemplar su belleza y ella contemplará
la tuya. Te hablaré de mis sueños y de todo lo que yo haré por ti para
demostrarte cada palabra que te expreso desde mi corazón. ¿Y tú? ¿Y tú, amor
mío? ¿Sabes qué es lo que quiero? Deseo que me mires con una sonrisa que
combine con la dulzura y la sensualidad de la diosa Venus. Quiero que observes
mis labios mientras pronuncian todo el amor que siento por ti. Quiero que adores
mis ojos de color miel que solo ven belleza absoluta en ti. Quiero que te sientas
protegida en mis brazos y que desees mantenernos así, como una estatua de
Pompeya: Eterna, universal y disfrutada por los dioses de todas las cosmogonías
del amor.
"EL CHOCOLATE LO INICIÓ TODO"
(Michel Bardales García)
Aquella tarde, me sentí muy ansioso porque
volvería a ver a una de las mujeres más hermosas que son dignas de toda poesía.
Me puse a pensar en todo lo que te diría y de qué manera lograría besar tus
manos. De esa forma los poetas designan a sus musas de inspiración porque un
beso en la mano significa adoración. Esperé contando los minutos y segundos.
Esperé atento al sonido del timbre o que de pronto, te aparecerías en mi puerta
para decirme: “Aquí estoy, mi amor”.
Por un momento pensé que ya no llegarías. No escribías para confirmarme ni yo lo hacía porque aún no tenía la suficiente confianza para dirigirme hacia ti. La tristeza comenzó a invadirme y ya buscaba las palabras más tristes para escribir una historia en donde mi corazón se moría de pena. No sabía cómo explicarme que solo eras una falsa alarma para el amor. No sabía cómo tener el valor para cerrar mi puerta y fingir que nunca exististe. Respiré profundo y caminé lento para darle oportunidad al tiempo para tu llegaba. Pero el camino era corto y me detuve en el portal. No recuerdo cuantas veces suspiré al vacío, pero aún me quedaba un pedacito de esperanza cuando al fin llegaste acompañada de una flor. Me quedé pasmado, sin aliento, sin palabras, sin galantería, sin ser yo. De nada me sirvió tanta práctica pues fui corriendo a traer tus chocolates y por unos segundos nos paramos frente a frente compartiendo unas sonrisas mudas. Me besaste en la mejilla y yo solo me quedé mirándote embelesado. Me diste una última sonrisa y seguiste tu rumbo sin antes obsequiarme una mirada eterna que me indicó que ibas a volver.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTEREST
"AMOR DE REACCIONES"
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(Michel Bardales García)
¿Y de qué manera te estoy correspondiendo? No sé si ya te
has dado cuenta de mi forma de expresarte lo que siento. Como dije
anteriormente, estoy pendiente de tu nombre y de todo lo que publicas. Siento
que, si no reacciono a tus estados, tú dejarás de reaccionar a los míos. Y eso
sería hacerle daño a mi poesía que está empapada de todos tus preciosos recuerdos
que voy guardando en la galería de mi corazón. Tú reaccionas, yo reacciono.
Nuestro amor, aunque todavía no se dé en piso firme, es mutuo y colorido. Yo sé
que también te emocionas cuando te mando ramilletes de corazoncitos. Sé que te
hago sentir importante en mi vida. Lo sé porque eres la primera en reaccionar a
mis estados y soy yo el que intenta ser el primero en darle importancia a todo
lo que sale de tu gracia y corazón.
Nuestro amor es mutuo, lo sé. Lo sabes. Y reaccionas con
muchos corazoncitos porque todo lo que yo expreso sobre el amor: es dedicado a
esa mirada tuya que me tiene escribiendo una bonita historia en donde yo pueda
declararte mi versado amor.
"MI ALTAZOR DE ESTRELLITAS"
(Michel Bardales García)
¿Qué se le cantó? (Se debe preguntar algún lector) Pues,
imagínense ahora: canté a sus preciosos ojitos universales en los que quiero
naufragar y descubrir su color divino que usaré en la creación de mi poesía.
Canté a su bonita sonrisa que quiero dibujar con mis dedos que se aventurarán
hasta sus labios. Canté a su lizo cabello que quiero percibir su aroma en un
abrazo cálido debajo de la Luna. Canté a ese vestido rojo carmesí que quiero
presenciar y quedar cautivado por esa belleza que solo conozco desde una
fotografía.
—¿No la conoces? —preguntó una de las estrellitas (la
misma curiosa que ama las mariposas).
Todas se quedaron pasmadas (susurrando entre ellas) al enterarse de que no conocía en persona a la que estaba declarando como mi musa de inspiración. Y como ellas son traviesas y fieles creyentes del amor, se colocaron sus paracaídas y se lanzaron desde la luna —también cómplice de esta travesura— para caer en los sueños de esa preciosa mujer que las recibirá en sus manos para escuchar de ellas los cantos salidos de mi corazón. Y de esa manera, sabrá de mi existencia y querrá conocer al poeta que le canta —desde sus soledades— como un versado admirador de su divina belleza.
Dedicado a M.T.L.
IMAGEN: CORTESÍA@PINTEREST
"LA ROSA Y LA DIOSA DEL GIRASOL"
Michel Bardales García
"CARTA DIRECTA DEL ASTEROIDE B-612"
Michel Bardales García.
—Señor poeta (Hijo extraviado de la
Luna)— dice la carta con todo el respeto y la educación resaltante en los
ciudadanos de dicho asteroide.
—Esta noche, mi estimado fabricante de
versos—escribe esta carta la coqueta rosa del pequeño principito—, es diferente
a todas las descritas por los poetas del universo. Esta noche brilla más. Esta
noche las estrellas corretean el infinito anunciando con sus campanas la
posible llegada de una musa perfecta y divina. ¿Es cierto eso, poeta? De ser
así, adviértele de inmediato: que yo misma —sobre una estrella viajera— iré hacia ella para comparar mi belleza con
esos ojos que dicen que son los más hermosos del universo azul. Espérame que
llegaré pronto para que tú y todos los seres de tus quimeras elijan de una vez
por todas quién es la más hermosa de la poesía.
… A
tu precioso nombre que es el sinónimo del amor.
"LOS TRES NOMBRES DEL AMOR"
—¡Ay, sorpresa mía!— me dije emocionado hasta tal punto de hacer temblar todos los muros y pedestales de mi corazón versado. En aquel papelito estaba lo que tanto esperaba para adornar mis dedicatorias. Había un dibujo de un girasol y en sus pétalos estaban escritos los tres preciosos nombres del amor: “EMN”.
… A
tu tercer nombre que dibujaré en un precioso y colorido corazón.
"NIÑAS TRAVIESAS" (HISTORIA SEGUNDA)
¡Campanas suenan! ¡Campanas suenan!
Anuncian en coro todos los ambarinos girasoles
que también se dirigen hacia el recital de la Luna. Van con ellos sus
guardianes: pequeñas y olvidadas cartas de amor que también desean conocer ese
bonito tercer nombre —que tal vez— pueda dibujarse en sus dedicatorias.
¡Campanas suenan! ¡Campanas suenan!
¡Salten traviesas! ¡Salten traviesas! Vístanse
de hermosos colores y resalten lo ambarino porque de ese color pintaré los
amorosos renglones de esta nueva historia en donde volverán a reinar los
girasoles. ¡Salten, mis niñas! ¡Qué suenen sus campanas! Anuncien a todos —desde
el soplo de Bóreas hasta el tarareo amoroso de Céfiro — que la madre y poetisa
Luna volverá a cantar radiante las historias nacientes de este versado corazón.
¡Salten traviesas! ¡Salten, mis niñas! ¡Salten
rayuelas universales! Vengan ya a mis manos que tengo en ellas un coqueto verso
en donde un pequeño girasol —vestido de quimeras— le dará la bienvenida a la
nueva musa de bonitos ojos universales.
¡Salten mis niñas! ¡Qué suenen sus campanas! Vengan pronto que los espejos están nerviosos porque ya se ve el reflejo de la hermosa musa sentada en la Luna esperando el inicio de esta bonita y ambarina historia de amor.
… A
tu tercer nombre que dibujaré en un precioso y colorido corazón.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTERES
"NUEVO RECITAL DEL AMOR" (HISTORIA PRIMERA)
Michel Bardales García
—¿Pero, qué debíamos escribir? —le pregunté a mi lápiz
aprendiz que despertaba de un largo sueño. ¿Cómo podría iniciar esta historia?
¿Con qué color pintaría sus páginas? ¿Cuál sería la flor que sembraría en el
lugar más bonito de mi corazón?
Tantas preguntas y no sabía cómo comenzar esta historia. Pero aun así, seguían sonando las campanas y las traviesas niñas saltaban y saltaban felices porque la portadora de una hermosa mirada —con preciosos ojos universales— había llegado ya a nuestro versado mundo y estaba dirigiéndose hacia las faldas de la madre Luna para el inicio de su propio recital.
… A tu tercer nombre
que dibujaré en un precioso y colorido corazón.
"REGRESA A TU INFIERNO FELIZ"
¡Le ganamos a la tentación! (Al pecado de amarnos) Te tuve —tal cual seductora entrañable— en mis desolados brazos y tus suaves manos sostuvieron mi desvelado rostro que ya no te soñaba ni te buscaba en las nubes. Nos acostamos juntos —y nos miramos por mil segundos y un capítulo bisiesto— y nuestros cuerpos quisieron atarse de nuevo pero nos quedamos congelados en el recuerdo de lo último que vivimos. Te sonreí y contemplé tus labios. Me sonreíste y contemplaste mis labios. Sonreímos juntos y exploramos al mismo tiempo nuestros rostros para encontrar algo que nos dijera o nos explique el porqué de estar de nuevo en ese juego en donde —no importa lo que hiciéramos— saldríamos lastimados.
—¡Ay, mi
amor! —dijiste besándome tiernamente en la frente.
—¡Ay, mi
amor! —te dije abrazándote lo más eterno que pude.
—¡Ay, mi
amor! —dijimos juntos y nos levantamos sin saber qué decir. Por un momento nos
mantuvimos mudos y nos preparamos para salir. Miraste todo por última vez y dijiste
sonriendo: “Ya estoy lista, amor. Déjame nuevamente en ese infierno donde crees
que seré feliz”.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTEREST
viernes
"CELOS DE AFRODITA"
Michel Bardales García
—¿En quién piensas tanto? —Preguntó curiosa la hermosa diosa Afrodita mientras posaba sensualmente para la creación de mi cotidiana poesía.
—En los preciosos ojos universales de mi
musa princesa —le respondí mostrándole la única imagen que tenía de mi tierna
inspiración.
La radiante diosa —a pesar de tener la
dicha de ser la ganadora de la manzana dorada— cambió su sonrisa al ver la grandilocuente
belleza de mi musa inspiradora. Me miró con una seriedad perpetua y llenándose
de infinitos celos se envolvió de velos carmines y tornasoles y se fue
—convertida en polvos de estrellas— sin haberle terminado el albo poema con
aromas de chocolate y fresa que tanto le había prometido.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTEREST
"TU AROMA EN EL VIENTO"
Michel Bardales García
¡Viento del norte! ¡Viento del sur! ¡Viento del este! ¡Viento del oeste! A Todos convoco porque ustedes saben dónde se encuentra mi hermosa musa divina. Bailen pronto a su alrededor y capturen su delicioso aroma en un adulzorado recuerdo que sea suficiente para llevarme a un exquisito sueño en donde la tenga presente —frente a mí con sus ojitos cautivadores— para declararle, de una vez por todas, este inmenso amor que he estado guardando en las páginas y murales de mi embobado corazón.
jueves
"UN DÍA SERÁS MI UNIVERSO"
(Michel Bardales García)
En una
página, de color ambarina, vencíamos a la seducción del sueño y conversábamos embelesados
—sin importar el correr del tiempo— sobre nuestros gustos (el canto y la
poesía), sueños y de lo que queremos vivir cada día (juntos). En otra página,
estábamos frente a frente, tomados de las manos, en un lugar muy bonito donde
la luna nos incitaba a declarar nuestros sentimientos. Teníamos tantas ganas de
compartir nuestros labios.
¿Te
imaginas qué más pude ver? Continué husmeando más páginas y pude contemplar que,
en nuestro mundo unificado, ya no existían tristezas ni dudas porque te había
prometido que haría todo lo posible —y hasta lo imposible— para que mi
presencia en tu vida solo sea para construir tu felicidad. ¿Y yo? Bueno, como
ya eras mi universo, solo tu presencia en mi vida (desde antes de conocerte) ya
era el regalo más divino que se me había otorgado por ser uno de los poetas que
todavía tiene fe en el amor.
"ENSÉÑAME A SER VIENTO"
Michel Bardales García
Amigo Euros, enséñame uno de estos días a ser como tú: viento del este que juega con los rayos del sol y que derrama de su colorida vasija dulces gotas de esperanza sobre los aventureros amantes. Muéstrame el arte de convertirse en soplo de verano para ir hacia ella y ventilar su frente decorada de estrellas y bañar sus senos con alguna lluvia extraída de algún pozo fabricante de nubes y sueños. ¡Enséñame a ser viento! Hazlo pronto, perfumado Euros, que quiero deslizarme suavemente en el delicioso enigma de sus caderas.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTEREST
"LOS DETALLES QUE TE HICE POR AMOR"
(Michel Bardales García)
En esos días, sobre todo en
las noches, mi esperanza se fijaba en el vibro de mi ventana en donde tu
silueta se asomaba para dar tres golpes delicados que anunciaban tu llegada. Yo
escribía mis mil maneras de llorar por ti y de rato en rato volteaba para ver
si te asomabas. Me sentaba en mi vieja mecedora para fijar mi mirada en la
ventana para adivinar qué sombra, de las que tanto pasaban, era tuya y se
quedaba para dar esos tres golpecitos que aliviarían mi alma que estaba
desecha. En esos días cuánto deseaba escuchar el sonido de ese vidrio que se
mantenía muda. Ninguna silueta se detenía y poco a poco perdí las esperanzas de
volverte a ver.
Quisiera escribir sobre lo que
tú viviste mientras yo no estuve a tu lado; pero nada supe de ti porque hasta
me habías bloqueado de todas tus redes. Hasta el mundo se había divorciado de
nosotros porque nada sabíamos de nuestras formas de sentir. Yo no sabía si
llorabas y tú no sabías sobre la cruel tortura que el tiempo me daba en esta
prisión que estaba lleno de tus recuerdos.
¡Ay, suspiraba! Suspiraba,
suspiraba, suspiraba y solo suspiraba. Mientras más pasaba el tiempo, el dolor
era más intenso. Cada día aparecía un nuevo sentimiento erróneo: en el día
número 23, apareció el temor de que ya estabas feliz en los brazos de alguien
que no conocía la poesía. ¿Quién podría darte esos detalles que solo yo sé
hacer? Puedes preguntar a todas las estrellas y te dirán lo mismo: El amor
bañado de detalles y cartas de amor solo lo conoce y lo profesa este poeta de
ojos color de miel.
Esperé varios días más. Mi
esperanza me hizo decorar treinta cartas multicolores para dártelos como
muestra de que te había extrañado cada día. Unas eran rojas con ositos y
conejos azules; otras eran verdes con gatitos y lunas abrazando al amor. Me
empeñé tanto que hice todo tipo de detalles: cartas, tarjetas, cajitas llenas
de sorpresas, botellitas con mensajes secretos y todo lo que mi imaginación y
mi amor por ti me hicieron crear con la ilusión de tu regreso. Cuando todo
estaba listo, asumiendo que tu silueta no regresaría a mí; me llené de valentía
y me aventuré a buscarte porque al hacer todo eso sentí que realmente eras mi
verdadero amor. Me acerqué a una amiga en común. Le mostré emocionado todo lo
que te hice para que sea testigo de este amor verdadero. Ella me miró con una
ternura infinita y se acercó más para darme abrazó lleno de confortación. Me
miró, como dudando. Suspiró y me mostró una imagen en su celular: en ella pude
verte feliz. Estabas más hermosa y aún usabas ese vestidito azul que tanto me
encantaba. Tus ojitos seguían siendo bellos e infinitos. Tu sonrisa era poesía
pura. Todo en ti era perfecto y divino. Te miré desde esa pantalla y supe que
ya no tendría el valor de volverte a mirar. Ese día comprendí el porqué de la
ausencia de tu silueta para dar esos tres topecitos que aperturaban cada día un
nuevo capítulo de nuestro amor. Ese día pude verte hermosa y radiante como los
girasoles que habitan en la luna. Ese día comprendí, que al verte posando junto
a ese ladrón de musas, habías renunciado a ser digna de toda manifestación de
poesía. ¿Y mis detalles? ¿Qué crees que
hice con todos esos detalles? Como también me vi obligado a renunciar a ti, los
obsequié a todas mis estrellitas cantarinas que fueron testigos de esa dañina
historia de amor.
"LOS ASTROS DEL AMOR"
Michel Bardales García
Estoy en un punto del universo en donde los astros del amor pueden escucharme sin importar que sea de día o de noche. Al sol —que me obsequió la dulce pronunciación de su nombre— le pido que sea benevolente con su delicada piel que mis labios anhelan desde mis sueños. A la estrellas —sobre todo a las cantarinas— les pido que dibujen su hermosísimo semblante y me brinden mil retratos suyos para decorar las paredes de mi corazón. Y a la poetisa Luna — aclamada como madame lírica en el recital de madrigales— le pido que ilumine su camino hasta que logre llegar a un jardín de girasoles en donde yo —el Poeta Sol— estaré listo para contemplar su rostro —¡Ay, su precioso rostro divino!— y acercarme suavemente hasta sentir sus exquisitos labios y atarnos en un abrazo purpúreo e inmortal.
IMAGEN/CORTESÍA@PINTEREST












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